
Nos encontramos ante una escultura de bronce de la época del Califato de Córdoba, sobre la mitad del s.X , la cual fue encontrada en Medina Azahara pasando posteriormente al Monasterio de San Jerónimo.
Es una figua zooforma (que tiene forma de animal) que seguramente servía de surtidor de fuente adornando los jardines de Media Azahara. La escultura descansa sobre una peana y debajo de la peana un tubo por donde entraría el agua y tras pasar por el cuerpo , saldría por la boca.

Se piensa que esta escultura no estaba sola, sino que estaba acompañada de varias esculturas de idéntica forma, formando un grupo escultórico en la fuente, como la conocida Fuente de los Leones de la Alhambra de Granada. La escultura se nos muestra trabajada enteramente con una fina incisión realizada por un buril, representando tallos y hojas de manera muy esquemática insertados en círculos.

Esta escultura pasó al Monasterio de San jerónimo en el s.XVI al igual que muchas ruinas de Medina Azagara, ya que sirvieron para costruir y levantar el Monasterio, lo que explica que se encontrara esta escultura adornando una fuente.
Como curiosidad contar que hay varias esculturas similares en todo el mundo como el Ciervo de bronce del Museo Arqueológico Nacional de Madrid de procedencia también cordobesa, del Museo Nazionale de Bargello en Florencia, un grifo de la Catedral de Pisa o dos esculturas con forma de pavones en el Museo del Louvre y la Pinacoteca Nazinale de Cagliari.